
Una casa tradicional de piedra restaurada, situada en aproximadamente 18 hectáreas de campo privado, con prados, bosque maduro, el río Narla y dos molinos de agua históricos.
La Finca Bravos reúne una casa tradicional gallega de piedra y un entorno rural de extraordinaria variedad. La casa, los prados, el bosque, el río y las construcciones históricas forman un conjunto único cuyo carácter se ha ido forjando a lo largo de generaciones.


El paisaje es tan importante para la Finca Bravos como la propia casa: terrenos abiertos, árboles maduros y bosque, junto con el río Narla y los molinos históricos situados en sus orillas.
En el plano de la finca se identifican dos molinos de agua tradicionales junto al río Narla: uno grande y otro pequeño, asociados a Presa-1 y Presa-2. Junto con las demás construcciones históricas, constituyen un vínculo tangible con la historia productiva de la finca.







Un relato familiar sitúa los orígenes de la finca al menos a finales del siglo XVII y recoge su evolución como una tradicional casa grande.
Más información y visitas privadas disponibles previa solicitud.