Aproximadamente 18 hectáreas (más de 43 acres) de campo gallego, con el río Narla como uno de los elementos naturales que definen la finca.
La finca combina prados abiertos, arbolado consolidado, bosque y río, creando un paisaje de escala y carácter cambiantes.
A lo largo de la finca, los amplios prados dan paso a árboles maduros y zonas de bosque, mientras que el río crea un paisaje más tranquilo e íntimo junto al agua.


La Finca Bravos no es simplemente una casa de campo con terreno. La residencia, las construcciones tradicionales, el río, los molinos, los prados y el bosque han evolucionado conjuntamente durante generaciones.
El carácter cambiante del terreno —prado abierto, bosque sombreado y ribera— es una de las cualidades que distinguen a Bravos como finca, y no simplemente como una casa con superficie de terreno.



Descubra cómo el terreno se integra con la casa, el río y las edificaciones históricas.